La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) celebra su primer mes de actividades tras asumir el control del sector telecomunicaciones y radiodifusión el 17 de octubre de 2025, tras la disolución del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). En este corto periodo, la CRT ha logrado aprobar 230 acuerdos, que incluyen cuestiones sobre importantes empresas como Telcel, Megacable y Televisa, además de abordar temas cruciales como el nuevo padrón de telefonía móvil en México.
Importancia del Sector Telecomunicaciones
Este sector no solamente representa el 4% del PIB mexicano, sino que también es vital para alrededor de 300,000 familias que dependen de estas industrias para su sustento. La conectividad en el país se extiende a 185 millones de accesos a servicios de video, voz y datos, gracias a una cobertura celular que abarca el 93% de la población y más de 650,000 kilómetros de red.
Lo Bueno: Estrategias Activas de la CRT
Uno de los logros más destacados de la CRT hasta ahora ha sido el seguimiento a los expedientes que anteriormente manejaba el IFT, especialmente en el ámbito de la radiodifusión y telecomunicaciones. También ha tomado la iniciativa de trabajar en tarifas de interconexión, lo que ha llevado a la aprobación de tasas para Megacable y reconsideraciones de tarifas para Telcel, una acción crucial para fomentar la competencia en el mercado.
La CRT ha realizado siete sesiones plenarias, y sus abordajes en materias de interconexión y la infraestructura pasiva de Televisa son testimonio de su esfuerzo por regular adecuadamente el sector. Además, la CRT ha iniciado diálogos sobre radios comunitarias e indígenas, así como con la Comisión Nacional Antimonopolio, un paso importante hacia una regulación más inclusiva.
Lo Malo: Falta de Cohesión y Transparencia
Aún con estos avances, la CRT enfrenta críticas sobre su capacidad para nutrirse de la información consolidada que dejó el IFT. Hasta el momento, no ha publicado datos esenciales como aquel sobre portabilidad ni ha hecho esfuerzo suficiente por mantener actualizado el registro público de concesiones. Uno de los puntos más criticados ha sido un comunicado que sugiere que el espectro en México es 7% más barato que el promedio internacional, afirmación que ha suscitado escepticismo en la comunidad telecomunicacional.
Además, ha habido confusión administrativa, como lo demostró su anuncio de suspensión de plazos de trámites, a pesar de que dicho aviso llegó ya comenzada la pausa, lo que podría infringir la Ley de Procedimiento Administrativo.
Lo Feo: Desafíos Estructurales y Reacciones de la Industria
El aspecto más controvertido ha sido la implementación del nuevo padrón de telefonía móvil, que obligará a los usuarios a asociar su línea celular con su CURP. Esta decisión ha generado inquietudes entre los operadores, quienes señalaron que requerían más tiempo para cumplir con estas nuevas normativas.
La CRT también se enfrenta a questionamientos por su tratamiento de conflictos laborales iniciales, especialmente en cuanto a los extrabajadores del IFT que demandan sus liquidaciones; esta situación ha sido vista como una señal de insensibilidad hacia el sector.
Reflexiones a Futuro
Las opiniones de ex-reguladores como Mony de Swaan y Pedro Huichalaf resaltan que la CRT se encuentra en un momento clave que definirá su identidad como regulador. Con un contexto que implica urgencia y presión por resultados, ambos indican que la paciencia y la claridad en sus objetivos serán esenciales para su éxito a largo plazo.
Mony de Swaan ha propuesto que hay que esperar a ver cómo la CRT desarrollará su marco institucional y si logrará diferenciarse del anterior IFT. A medida que la CRT avanza en sus funciones, la industria y los ciudadanos estarán atentos a cómo responderán a estos retos y cómo su regulación podrá impactar en la conectividad y servicios en México.
Con el camino trazado y las expectativas altas en el aire, el futuro de la CRT representa no solo una nueva etapa en la regulación de telecomunicaciones, sino también un reflejo de las necesidades y demandas de un país cada vez más conectado y exigente.