El pasado 27 de noviembre de 2025, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló cifras alarmantes sobre la desigualdad en pensiones entre mujeres y hombres en México. Según su informe, las pensiones de las mujeres son, de media, un 35% más bajas que las de sus contrapartes masculinos. Esta diferencia no solo refleja problemas arraigados en el mercado laboral, sino también el impacto de las responsabilidades no remuneradas que muchas mujeres asumen en sus hogares.
Las Causas de la Desigualdad
La OCDE destaca que las disparidades en las pensiones se deben a varios factores. Uno de los más críticos es el tiempo de acceso al mercado laboral. En general, los hombres tienden a entrar al mercado laboral mucho antes que las mujeres, lo que les permite acumular mayores ingresos a lo largo de su vida laboral.
Además, la diferencia de salarios por hora trabajada también se suma a la brecha. Las mujeres, a menudo, enfrentan menores remuneraciones por el mismo trabajo que realizan hombres. A esto se añade la carga desproporcionada de trabajo no remunerado que recae sobre las mujeres, como las labores domésticas y el cuidado de los hijos, lo que limita su tiempo y capacidad para participar en la fuerza laboral.
La Encrucijada del Envejecimiento Demográfico
El informe también advierte del desafío del envejecimiento poblacional. Con el descenso en las tasas de natalidad y el aumento en la esperanza de vida, se espera que para 2050, el número de personas mayores de 65 años por cada 100 personas en edad laboral (entre 20 y 64 años) llegue a 52. Esto implicará una carga fiscal aún mayor sobre los sistemas de pensiones, tal como lo señala Mathias Cromann, secretario general de la OCDE.
“Dado que vivimos más tiempo y llegamos a la vejez con mejor salud, necesitamos prolongar la vida laboral”, afirma Cromann. Esta recomendación implica la necesidad de ajustar la edad de jubilación y fomentar oportunidades laborales para las personas mayores para mantener la sostenibilidad del sistema de pensiones.
Comparativa Internacional y Soluciones Propuestas
La OCDE también señala que, en promedio, las pensiones de las mujeres en sus países miembros son un 23% más bajas que las de los hombres. En el caso de Japón, esta brecha alcanza el 47%. En México, por cada 100 pesos que percibe un hombre en pensión, una mujer recibe solo 65 pesos.
Consciente de esta situación, la OCDE ha reconocido la iniciativa del programa “Pensión Mujeres Bienestar”, que proporciona apoyo a mujeres antes de cumplir 65 años, como un intento de compensar el trabajo no remunerado.
“Las diferencias de género en los ingresos acumulados a lo largo de la vida, derivadas de disparidades en el empleo, las horas trabajadas y el salario por hora, son factores que representan, en promedio, el 35% de la brecha de pensiones”, enfatiza el informe.
Conclusiones
La desigualdad en las pensiones entre hombres y mujeres en México es una problemática multidimensional que requiere un enfoque integral. Las acciones deben incluir no solo la mejora de las condiciones laborales y salariales para las mujeres, sino también una reevaluación de las políticas públicas que regulen los sistemas de pensiones. A medida que el país enfrenta un envejecimiento demográfico, será vital implementar reformas que aseguren una vejez digna para todos los ciudadanos, independientemente de su género.
La brecha de pensiones es un recordatorio de que la lucha por la igualdad de género sigue siendo una tarea pendiente en el país. La sensibilización y la acción inmediata son fundamentales para cerrar esta brecha y garantizar una mayor equidad para las futuras generaciones.