Los ganaderos de México han expresado enérgicamente su oposición a la importación de carne del exterior, en particular de países como Brasil. Según las cifras proporcionadas por la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), el sector cuenta con recursos y excedentes suficientes de carne nacional para abastecer el mercado mexicano.
Abastecimiento garantizado para 2026
La CNOG ha afirmado que el suministro nacional de carne de res está asegurado hasta el año 2026, con una disponibilidad proyectada de 1.2 millones de cabezas de ganado para engorda, lo que equivale a alrededor de 396,000 toneladas de carne en canal. Esta cantidad supera en un 20% la producción promedio del año 2025.
“Estas 396,000 toneladas de carne en canal se pueden traducir en 277,200 toneladas de carne deshuesada para consumo nacional extra en 2026, producto similar al que se importa de Brasil”, declaró un representante de la CNOG, destacando la proporción de carne en canal comparada con la carne deshuesada.
Cabe destacar que para el cierre del 2025 se espera que México produzca más del doble de la carne de res que se importa de Brasil, estimado en 120,000 toneladas. Esta situación ha llevado a los ganaderos a solicitar al gobierno mexicano, liderado por Claudia Sheinbaum, que regule las importaciones de carne bovina desde terceros países.
Implicaciones económicas
El ingreso constante de carne importada podría impactar negativamente en los precios del ganado en México, lo que representa una amenaza para aproximadamente 750,000 pequeños y medianos productores de becerros que están en proceso de recuperar su rentabilidad tras años de dificultades económicas.
Homero García de la Llata, presidente de la CNOG, ha enfatizado que si no se establecen cupos máximos de importación, los precios del ganado podrían desplomarse, lo que perjudica al sector ganadero nacional. Además, ha señalado que las condiciones climáticas han mejorado, lo que ha llevado a un incremento en la producción de becerros en el país.
Llamado a la acción
La CNOG ha instado al gobierno a priorizar la producción nacional y a establecer regulaciones que protejan a los ganaderos locales. El organismo sugiere la implementación de políticas que controlen las importaciones para asegurar la autosuficiencia en la producción de carne de res, de acuerdo con los objetivos establecidos en Plan México 2025-2030.
El año pasado, México exportó 1 millón 435,331 cabezas de ganado, sin embargo, los números para 2025 se han visto afectados por el cierre de fronteras debido a la presencia del gusano barrenador, lo que ha reducido significativamente la cantidad de ganado que puede salir del país.
Con este fortalecimiento en la producción de carne y el llamado a regular las importaciones, los ganaderos de México buscan asegurar un futuro más estable y rentable para el sector, alimentando a una población que cada vez depende más de los productos de origen nacional.