La reciente reestructuración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha suscitado una creciente preocupación por la notable disminución en la creación de tesis jurisprudenciales. Entre septiembre de 2025 y febrero de 2026, el nuevo pleno de la SCJN aprobó y publicó apenas 16 tesis, lo que representa una caída del 89% en comparación con las 145 emitidas en el mismo periodo del año anterior, cuando la Corte funcionaba con su estructura tradicional que incluía un pleno y dos salas.

Reformas judiciales y sus efectos
Desde la implementación de la reforma al poder judicial en 2024, que marcó un cambio significativo en la forma de elección de los ministros -a través de voto popular-, los expertos han comenzado a señalar las ramificaciones de estos cambios en el funcionamiento del máximo tribunal del país. La eliminación de las salas y la reducción de ministros de 11 a 9 han sido identificadas como las causas principales de esta drástica caída en la producción de tesis.
El Semanario Judicial de la Federación señala que la caída de producción es alarmante, especialmente cuando se considera que antes de la reforma, la SCJN emitía un volumen mucho mayor de resoluciones. Entre septiembre de 2023 y febrero de 2024, por ejemplo, la corte aprobó un total de 230 tesis. Esto implica que, comparado con las 16 de la nueva Corte, la cantidad de tesis generadas ha disminuido en un 93.05%.
Críticas y análisis de especialistas
Varios especialistas han expresado que esta notable disminución no solo es preocupante por el volumen, sino también por la calidad de las resoluciones que emite la Corte en su nueva configuración. El informe del Grupo Estrategia Política indica que la eficiencia del tribunal ha disminuido en un 48.65% en sus primeros 100 días de operaciones.
Claudia Morales, coordinadora del grupo Impunidad Cero, argumenta que la baja en la producción de tesis indica una curva de aprendizaje prolongada de los nuevos ministros. Esto ha repercutido en la calidad del debate jurídico y en la capacidad de la Corte para generar criterios claros y consistentes.
El profesor Luis Tapia de la Universidad Iberoamericana Torreón, también crítico del desempeño actual de la SCJN, señala que la reducción en el número de tesis refleja una incapacidad para publicar sentencias de manera adecuada. Él destaca que aún no es el momento de evaluar exhaustivamente el gobierno de la nueva Corte, pero que es vital observar cómo se comportan en casos críticos, especialmente aquellos que involucran al gobierno.
Expectativas en torno a la reforma judicial
La abogada Melissa Ayala subraya que la transformación del poder judicial fue presentada como una medida para acercar la justicia a la ciudadanía; sin embargo, la práctica muestra una dicotomía entre las promesas y los resultados efectivos. La eficacia de la SCJN dependerá de la especialización y estabilidad que se logre establecer en su nuevo formato.
Por otro lado, el Rule of Law Index 2025 posiciona a México en una preocupante 121° de 143 países en cuanto a cumplimiento del Estado de Derecho, lo que resalta la relevancia de analizar cómo estas reformas impactan la percepción de la justicia y generan confianza en la población.
Conclusión: un futuro incierto para el Poder Judicial
Con una disminución tan drástica en la producción de criterios jurisprudenciales, la SCJN enfrenta un periodo crítico en el que la calidad de sus resoluciones y el debate interno se vuelven esenciales para recuperar la confianza pública. Los próximos meses serán cruciales para evaluar no solo la productividad del tribunal, sino también su efectividad en la protección de los derechos humanos y la independencia del poder judicial.
A medida que continúan los debates sobre la legitimidad de este nuevo modelo de justicia, es evidente que los efectos de la reforma judicial estarán bajo un constante escrutinio, tanto a nivel nacional como internacional.
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