El Bocuse d’Or es el concurso culinario más prestigioso del mundo, el escaparate desde el que mostrar y demostrar que la técnica necesita de la creatividad, y viceversa. En definitiva, se trata de un espectáculo y un acontecimiento gastronómico del que todos quieren formar parte.
Desde 1987, destacados chefs de los principales restaurantes del mundo se reúnen cada dos años al objeto de realizar una magnífica hazaña: preparar dos platos excepcionales en 5 horas y 30 minutos frente a un jurado especializado, a prensa internacional y a un público entregado.
El Bocuse d’Or nació con la vocación de convertirse en la nueva referencia culinaria de Europa. Esa fue la aspiración de su creador, a quien obedece el nombre del concurso: Paul Bocuse. Propietario del prestigioso restaurante L’Augberge du Pont de Collonges (Lyon, Francia), es considerado, además, el artífice de reinventar el arte culinario del siglo XX.
Desde su nacimiento hace 25 años, el Bocuse d’Or ha ido incrementando el número de países participantes en cada una de sus ediciones, llegando a crear una red gastronómica internacional. Así hasta alzarse con el título del evento de alta cocina más prestigioso del mundo y cuyo requisito indispensable para estar presente en el mismo es del de la perfección.
Y en este contexto se sitúa Juan Andrés Morilla, el primero y, hasta la fecha, el único chef andaluz que ha representado a España en el Bocuse d’Or. Pero llegar hasta la edición europea en 2010 y lograr clasificarse para la edición internacional en 2011 ha sido el resultado de un arduo proceso repleto de esfuerzo, constancia y sacrificios.
Así puede leerse en la siguiente selección de artículos de prensa recopilados:


